Letra 10 Yud – atributo de la Sabiduría


Aunque la sefirá 2 Jocmá está hecha del elemento 2 Agua, el atributo que la representa está contenido en la letra 10 Yud (hija de la letra 13 Mem) que corresponde al atributo Divino de la Sabiduría.


El valor de la letra 10 Yud es 10, la suma de las 4 primeras letras (1+2+3+4=10), lo que indica que incluye el conjunto de las 10 sefirot, igual que la Sabiduría abarca el conocimiento del mundo completo.

Dice la Kabalá que la Sabiduría - letra 10 yud - como el elemento 2 Agua - letra 13 Mem - del que procede, es simple y no diferenciada: ambas son fluidos indiferenciados que toman la forma del recipiente que la contiene. Por eso se llaman “caos" (Tohu), porque ambas son materia sin forma: “caos”, porque parece toda igual y sin forma y, sin embargo, en ella está recogido todo el potencial del Universo.


De ahí que está letra 10 Yud se representara al principio como un simple punto, porque en ella, todavía, todo funciona como uno ya que ella, como el agua, tiende a la unión, a aglutinar la energía.


También la sefirá 2 Jocmá representa lo similar, lo que une, el pegamento: el Amor. Indica lo único que es, en verdad, nuestro: nuestra única esencia común, la chispa divina que todos llevamos dentro y que vivifica los mundos. Se asocia con el signo zodiacal Virgo (Mes de Elul).

Desde un punto de vista simbólico, la letra 10 Yud es el principio masculino o activo del Universo, la fuerza creativa sin canalizar, es el principio de la existencia, el semen o espermatozoide que insemina.


Desde el punto de vista psicológico, la Sabiduría es el origen de la inspiración y del genio y de todo lo nuevo; se recibe en el hemisferio derecho del cerebro. Es la idea genial que soluciona los problemas.


El estado de conciencia de la sefirá 2 Jocmá todavía no es verbal. Es el primer estadio del Pensamiento Divino, pensamiento puro, no verbal, aún no separado en ideas diferenciadas.


En este estado de conciencia la mente no se ocupa de cavilaciones. Este pensamiento está muy por encima de la mente humana, igual que los Cielos están muy por encima de la Tierra. Pero lo mismo que la lluvia desciende desde arriba por sí misma, también la Sabiduría Divina baja hasta el hombre de la misma manera. (Yeshayahu 55:9-11)


El estado Jocmá, realmente, es un estado muy difícil de experimentar en circunstancias normales. En la práctica se alcanza este estado de conciencia a través de meditaciones, concentrando la mente en el objeto que se visualiza, o a través de mantras que buscan eliminar el ruido permanente de nuestra actividad cerebral; sólo de esta forma se pueden alcanzar las sefirot y recorrer sus Senderos.


Pero la letra 10 Yud es un paso más sobre el Agua primordial, es la meditación en sí misma, siendo la meditación completamente esencial para la práctica de la Kabbalah ya que es la única forma de acceder a la sefirá 2 Jocmá. Solo a través de las meditaciones podemos acceder al mundo de esta sefirá 2 Jocmá, fuente de todos los placeres, físicos y espirituales (Or Jocmá).


De hecho la letra 10 Yud, como el Agua de la que procede, también representa la meditación. Por eso muchas meditaciones kabbalísticas se hacen “recreando” en la emoción la sensación de sumergirse en agua para calmar el cuerpo.

Pero la letra 10 Yud es un paso más sobre el Agua primordial, es la meditación en sí misma, siendo la meditación completamente esencial para la práctica de la Kabalá según pretigiosos kabalistas, como Albert Gozlan, director del sitio web Kabbalah Mashiah. La meditación es la única forma de acceder a la sefirá 2 Jocmá. Solo a través de las meditaciones podemos acceder al mundo de esta sefirá 2 Jocmá, el mundo de donde se reciben las bendiciones, la fuente de todos los placeres, físicos y espirituales (Or Jocmá).


Así como el acceso a la sefirá 1 Keter sólo depende de Dios, el ser humano sí está capacitado para poder alcanzar por sí mismo esta sefirá 2 Jocmá que simboliza la Sabiduría. Aunque para ello sea necesario aprender a meditar y poseer un recipiente o cuerpo apto para recibir esta Luz; cuando se consigue, la Luz desciende sobre uno de inmediato. Es como el agua de la lluvia, que puede ser usada por todo aquel que sepa contenerla.


Dice el Zóhar que el mundo de Arriba tiene una sola cerradura, una sola llave y esa llave es Bereshit, cuyo valor guemátrico es el mismo que hitbonenut (meditación), lo que indica que Dios creó el mundo meditando. De esa forma creó (Bará) Dios los secretos del cielo y las cosas físicas (Miele como luego explicaremos). De la misma forma, por la meditación, nosotros podemos crear eventos y materia. Porque como dice el Zóhar, por el misterio de Jocmá – la meditación - el mundo existe.


Explica el Maestro Gozlan que a través de las meditaciones conectamos con Dios, nos acercamos a Él y deshacemos la materialidad. Con estas prácticas Dios interactúa con nosotros y nosotros con él, generando circunstancias deseadas en nuestra vida. Pero para aprender a hacerlo, debemos estudiar Torá. Todo lo que ocurre son circunstancias que crean eventos. Todo lo que existe es plastilina; con la meditación y creando una emoción dentro damos forma a ese plastilina. Dios crea el mundo con la meditación: visualiza y lo que visualiza, se crea. De la misma forma, también en los seres humanos, el hecho de observar, crea.

©2019 by Estudio de Kabalá