Letra 13 Mem – Elemento 2 Agua


La letra 13 Mem es la segunda letra Madre. Ella es el origen del Elemento 2 Agua, con el que se formará la columna derecha del Árbol de la Vida.


Dice el Sefer Yetzirá que la letra 13 Mem “zumba”: se pronuncia con la boca cerrada, lo que indica contención y cohesión; es el sonido “om” usado en filosofía oriental para la relajación; su sonido calma, como el agua que representa. Sonido que igualmente se asocia a la profecía la cual radica, como el agua, en la sefirá 2 Jocmá.


El elemento 2 Agua se asocia a la materia en el mundo físico porque es el principio de ella. En efecto, dice el Sefer Yetzirá que la Tierra fue creada del Agua, porque es la materia sólida la que presenta las partículas más concentradas y la que tiende a reducir la distancia entre ellas.


En realidad, al agua es el principio del elemento Tierra, dado que la letra 13 Mem tiene un valor guemátrico de 40 y la materia primordial - letra 22 Tav - vale 400). Pero ese 4º elemento todavía no ha sido formado, a pesar de que ya existe la sefirá que lo va a alojar, la Sefirá 10 Maljut que por el momento se limita a contener el Aliento reflejado.


El elemento 2 Agua presenta varias propiedades físicas que caracterizarán esta columna derecha del Árbol:


1) El agua disuelve para unir, diluye las diferencias, nos recuerda nuestro común origen. En física atómica, representa la “fuerza nuclear fuerte” o piónica que liga las partículas al núcleo del átomo. Es el pegamento que solidifica. En Kabalá esta letra representa el Amor que, igual que el agua, une, diluyendo las diferencias.


2) El agua absorbe el calor y enfría. Por eso la letra 13 Mem representa el invierno en el Año, la estación fría, la capacidad de absorción de energía. En lo psicológico, indica el poder receptivo del ser humano, el control de las pasiones, la contención en el uso de la sexualidad.


Como explica Rabbí Kaplan, el Agua da lugar a la oscuridad, esto es, al aquietamiento y anulación de los sentidos, la conciencia se mantiene en completa calma; es similar a la experiencia de sumergirse en aguas profundas. En este estado, no se percibe nada más que el vacío o lo opaco. Se aquietan las sensaciones y la vitalidad.


Desde el punto de vista corporal, el agua se asocia con el vientre en el cuerpo humano y con todas las actividades corporales que funcionan de forma inconsciente o automática, precisamente algo que denota el estado de conciencia propio de la Sefirá 2 Jocmá, con la que se relaciona[1], ya que es esta sefirá la responsable del mantenimiento del curso de la naturaleza y de los procesos mecánicos e inconscientes del cuerpo humano, tal como la respiración automática. En ella radica el origen normal de todos los sucesos naturales que comienzan sin intervención divina. Sus efectos, igual que la lluvia cuando cae, afectan a todos sin distinción. Tiene, por tanto, un efecto colectivo.

Porque la sefirá 2 Jocmá está hecha de Agua, el Sefer Yetzirá la llama “el Agua del Aliento”, ya que emana de la sefirá 1 Keter (el Aliento de Dios). Es la sefirá que encabeza el lado derecho del Árbol de la Vida.


El agua no tiene forma; su estructura le es dada desde fuera. Ella es la fuente del “dar” y la raíz de la misericordia y, por ello, es la columna que sostiene el mundo físico, ya que sólo la Misericordia Divina puede permitir el sostenimiento de un mundo en el que existe el Mal, pues aplicando el Juicio estricto, el mundo físico debería ser destruido sin más dilaciones. Por eso es por lo que se dice que es la columna derecha, la del amor o misericordia, la que sustenta la Tierra y los mundos inferiores, y que el elemento 2 Agua es el elemento del que se forma la Tierra.


La sefirá 2 Jocmá es agua en estado fluido, en estado líquido o cambiante; pero se vuelve nieve en la memoria: el líquido es la conciencia Jocmá pura; el sólido - la nieve - es la memoria. Porque esta sefirá 2 Jocmá representa el Pasado, el punto de partida de la dimensión temporal que a diferencia de las otras, sólo se mueve en una dirección, hacia el Futuro, radicado en la Sefirá 3 Biná.


Cuando se creó la sefirá 2 Jocmá en los mundos espirituales, también se creó el Agua como elemento físico en la sefirá 10 Maljut, reflejando la actividad de los mundos superiores. Son los tiempos que relata el Génesis 1:2 “La Tierra era caos y vacío”:

  • vacío (Bohu) porque la sefirá 10 Maljut al comienzo de la creación – fase en la que nos encontramos todavía - es sólo un espacio vacío donde solo se refleja, por el momento, el Aliento Divino que baja de la sefirá 1 Keter.

  • Pero ahora se añade el “caos” (Tohu) porque al definirse la sefirá 2 Jocmá en los mundos espirituales y formarse el agua primordial en los mundos espirituales, se introduce la materia no diferenciada (Tohu) en el mundo de abajo, esto es, en la Tierra.


Al crearse la sefirá 2 Jocmá en los Cielos surgió el Tohu o materia no diferenciada en la sefirá 10 Maljut; lo cual tiene una gran importancia, porque ya existe algo con lo que dar forma a la materia. Ahora ya es posible grabar letras sobre algo, aunque sea sólo cieno y barro, como relata el Sefer Yetzirá.


Y para esa labor de grabación, Dios utilizó el Bohú (Vacío) como cincel, y con él dio forma a todas las letras, lo que ocurre en la sefirá 10 Maljut. Por eso dice el Sefer Yetzirá que aunque la sefirá 2 Jocmá es la “fuente” de las letras, las 22 letras son creadas en la sefirá 10 Maljut, porque es aquí donde son realmente formadas con la materia primordial, el cieno y el barro, que se formó tras la emanación de la sefirá 2 Jocmá en el universo.


Estamos todavía en el primer día de la creación, cuando la Tierra (sefirá 10 Maljut) solo refleja, todavía, las 2 primeras sefirot. Por ello dice el Génesis 1:2 que la Tierra era caos (Tohu) y Vacío (Bohu). Porque la sefirá 10 Maljut, en cada momento, no es más que el reflejo del estado de los mundos superiores en ese preciso instante.

[1] En el Árbol de la Vida también es de agua la línea horizontal inferior que une la sefirá 7 Netzaj y la sefirá 8 Hod.


[2] Las aguas inferiores se alojan en la sefirá 9 Yesod – La Luna; pero ella no será creada hasta el día 4º.

©2019 by Estudio de Kabalá