Los 2 mundos


Y aquí ha llegado el momento de detenernos a explicar el significado de la dualidad de mundos, el mundo físico y el mundo invisible, que coexisten en nuestro universo.


La kabalá y, en general, todas las ciencias ocultas o esotéricas, parten de la premisa o base de que nuestro mundo resulta de la confluencia de 2 mundos distintos, los 2 triángulos que se cruzan en la Estrella de David, símbolo judío por excelencia. Esta ha sido siempre la premisa de la que se parte en todas las escuelas de iniciación del mundo entero: la dualidad de mundos. Conocer esto es el principio de la iniciación.


Aunque su entendimiento completo es mucho más complejo que eso, en lo básico, significa que además del mundo físico - que percibimos con los cinco sentidos - existe otro mundo invisible que no podemos ver, pero que tiene una incidencia absoluta en nuestra realidad material. De hecho, el mundo invisible es el mundo de las causas, y el visible, el de los efectos y para la kabalá, sólo el 1% del mundo real.


Todo lo que se produce en el mundo físico tiene su origen en el mundo invisible. De ahí la importancia de conocer sus reglas de funcionamiento, pues sin esta sabiduría, los humanos se encuentran impotentes ante los eventos que se desarrollan en su mundo exterior. Son puros muñecos vapuleados por los acontecimientos y por el karma astral.


Aunque en nuestro mundo existen, en realidad, 10 estados de conciencia que se reflejan en las 10 esferas del árbol de la vida, y 4 mundos que estudia la kabbalá, antes de eso debemos entender que, de forma general, existen 2 mundos, uno visible y otro invisible.




El mundo visible, el que percibimos con nuestros 5 sentidos – lo que vemos, lo que tocamos, lo que olemos o saboreamos – es el mundo que percibimos como único, es el mundo físico, el mundo de los sentidos, el mundo de la materia. En él opera la lógica, la palabra y la acción.


Pero este mundo material, que es el único que se percibe por el ser humano convencional-no iluminado, es sólo una pequeñísima parte de nuestro mundo real, mucho más amplio y que llega hasta los mundos celestiales.


Ese otro mundo que no se ve, el mundo invisible, tiene una existencia tan o más real que el que vemos, aunque sólo puede percibirse a través de nuestra mente interior, la intuición, la emoción, el subconsciente. Se accede a él a través de los símbolos, igual que con la palabra se accede a la conciencia.


Lo importante es que es el mundo invisible el que forma el visible; aunque no tengamos esa sensación desde la Tierra, aunque no podamos verlo, es en ese mundo, el mundo de Arriba, donde se generan los eventos que luego nos suceden aquí, en nuestro mundo de abajo. El mundo visible es sólo el mundo de los Efectos. Todo lo que aquí ocurre tiene su origen en el mundo invisible, que es el mundo de las Causas.


¿Y por qué funciona así el mundo que vivimos? Porque está basado en la ocultación de Dios, dice la kabalá. Lo que significa que ninguna manifestación de Dios en la Tierra será completa. Una parte de Él siempre quedará oculta a nuestros ojos, aunque a través de practicas kabalísticas uno aprende a acercarse a Dios y a rasgar los velos que le separan de Él. Este fue el propósito de la creación y con tal idea diseño Dios nuestro mundo.


En este mundo imperfecto, sólo la Torá - en su significado oculto - nos enseña cómo construir el puente entre los dos mundos, entre subconsciente y consciente; la Torá es, según la kabalá, la única forma de llegar a Dios.

©2019 by Estudio de Kabalá