Los 22 atributos Divinos

Las 22 letras de la Lengua Sagrada son los 22 atributos que Dios definió dentro de sí para crear este mundo. Todos ellos buenos en sí mismos, pero cada uno de ellos, por sí solo, insuficiente para definir a Dios completo. Con su manipulación, Dios creó todas las cosas. Son las piedras, talladas por Dios, con las que construye el mundo.

Como cada letra representa un atributo Divino, las letras correspondientes pueden ser usadas para transmitir esa cualidad, tanto a uno mismo como a otros. Por eso se utilizan en meditaciones, a través de las cuales llegamos a captar su verdadera esencia. Con cada letra podemos influir en la parte del cuerpo asociada a ella, así como generar la cualidad que representa a través de las prácticas correctas. Estas son algunas de sus asociaciones:




También las permutaciones de letras hebreas juegan un papel clave en la práctica de meditaciones, pudiendo llegar incluso a formar un Golem (ser animado) por medio de ellas (con los métodos más avanzados del Sefer Yetzirá).

Como explica Arieh Kaplan en su estudio del Sefer Yetzirá, hay cerca de mil trillones de posibles permutaciones de las 22 letras del alfabeto hebreo, numero que está muy próximo al número total de estrellas en el universo observado. Así que se puede formar un nombre para cada estrella del universo a partir de las permutaciones del alfabeto, lo que concordaría con la enseñanza que dice que cada estrella tiene un nombre individual.


También se habla de ellas como los Kelim o recipientes de los que se reviste la Luz divina, las formas que adopta Dios en nuestro mundo, los trajes que se pone, sus distintos estados de conciencia.


En total, sólo existen estos 22 atributos que se simbolizan en las 22 letras. Cada una representa un tipo diferente de información y con la manipulación de ellas Dios creó todas las cosas. Las combinaciones de estas 22 letras son suficientes para la descripción de todo el conocimiento.


El uso de las Letras Hebreas en Kabalá




El estudio y conocimiento de las letras hebreas, así como su uso en las meditaciones, es base de la Kabalá y cualquier iniciación en este saber parte de ellas. Dado que estas letras son los atributos con los que se creó nuestro mundo, tienen un inmenso poder; de ahí su uso en las meditaciones kabalísticas para atraer, precisamente, esos atributos que cada una de ellas representa.


Dice el Maestro Albert Gozlan, que las letras hebreas no son simples piezas de escritura, sino que son “recipientes de inteligencias cósmicas”. Si, además, las meditamos y – en casos específicos - las pronunciamos, se activan fuerzas en nuestra psique más profunda y ponen en marcha todo nuestro potencial mental oculto. Se nutre el Alma y se refuerza. Y toda nuestra vida cambia.


“Gracias a dicho software tenemos la herramienta tan buscada desde generaciones para construir nuestros escenarios de felicidad. Es pues necesario conocer el secreto de las letras hebreas.”
ALBERT GOZLÁN. “El libro de la Redención”.

Como después veremos, el mundo está estructurado de forma tal que, en circunstancias normales, la energía primaria del Universo llega a la Tierra a través de los astros y/o planetas del Zodíaco - que en realidad, como hemos visto, no son más que los cuerpos de los ángeles o inteligencias cósmicas, de forma que la astrología es el programa estándar al que todos estamos sujetos en el nivel normal de conciencia del ser humano común, no despierto.


Pues bien, la Kabalá explica cómo, a través de las letras hebreas y sus combinaciones, nosotros tenemos la posibilidad de manejar estas energías activando aquellas que necesitamos en cada momento y no la que nos mandan las estrellas de forma automática, porque las energías astrales, muy a menudo, nos arrollan y generan malos eventos en nuestra vida. Entre otras cosas, ellas nos traen todas las experiencias kármikas o deudas pendientes de vidas pasadas y de la vida presente.


Cuando meditamos las letras eludimos los malos decretos kármikos y nos protegemos de las influencias astrales maliciosas. Solo con el recurso a ellas podemos salvar las malas influencias astrales y comenzar a controlar nuestra vida; de otra manera, somos meras marionetas del destino, karma o Ticum en hebreo.


Sobre el uso de las letras, explica Laitman que todos los atributos de las letras hebreas son buenos en sí mismos, pero en algunos momentos tendremos la impresión de que nos hace falta la cualidad de una letra, y en otros momentos precisaremos de otra/s. Lo cierto es que, a lo largo del proceso de avance espiritual, nuestras necesidades y deseos van cambiando a medida que nos vamos acercando a Dios y empezamos a comprender mejor el verdadero objetivo de la creación; en esto precisamente consiste la vida, en modificarnos, en corregirnos de forma gradual a medida que vamos comprendiendo nuevas facetas del mundo y de Dios y vamos adentrándonos en niveles superiores de conciencia, cada vez más altos.


Con estas meditaciones, unidas al estudio del Zóhar, aprendemos a domar nuestro cuerpo y comenzamos la corrección del pecado original. Primero hay que aprenderlas una a una, de la alef a la tav; conocer su valor numérico y sus correspondencias. Y después comenzar las permutaciones (Sheruf), aprendiendo nuevas palabras y nuevos significados que despiertan nuestro inconsciente.

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