Maljut - El Mundo Físico - Lo creado


Maljut - el Mundo Físico - El Cuerpo del Ser Humano - Todo lo creado

Como explica el Dr. Mijael Laitman, la sefirá 10 Maljut es lo único realmente creado por Dios, lo único que de verdad es externo a Él, y existe y tiene que existir desde el inicio porque ella refleja lo que va sucediendo en los mundos superiores; es el escenario donde toda la actividad creativa se refleja y toma forma real.


A pesar de ser el extremo inferior del Árbol de la Vida, seguimos el desarrollo con ella porque esta sefirá 10 Maljut es distinta a las demás. Es la única sefirá completamente pasiva o femenina, que no puede dar: sólo recibe. Es la Hija, a la que todo se le da. Es “la copa” en la que se reciben las bendiciones. Por eso es considerado el arquetipo femenino de la creación en el sentido de “receptivo” o “pasivo”. En palabras de Dr. Laitman: “La única creación es Maljut, el deseo de recibir Luz (placer). Todos nosotros, el mundo entero, componemos la parte más baja de esta Maljut egoísta”.




Esta sefirá 10 Maljut se limita a recoger, a desplegar, a manifestar, a proyectar como si fuera un mundo real – y lo es para nosotros - la actividad de los mundos superiores en cada momento, creando las formas en este mundo, la película que cada uno de nosotros percibimos como vivida. Es, en definitiva, el lugar donde se crea el mundo, en términos abstractos, “la Creación” completa, que se va modelando de forma progresiva a través de las energías que se reciben desde Arriba.


Este es otro concepto importante que ha de ser explicado para entender el funcionamiento de esta sefirá 10 Maljut, lo único creado; y es que, por que así está escrito en el Pacto, esta última sefirá, la única completamente femenina o pasiva, no podrá alcanzar su forma última hasta el final de la corrección, cuya duración se fijó por Dios en 6.000 años desde la creación de Adam – que no desde la creación de los mundos – siendo 1.000 años necesarios para corregir cada uno de los 6 días de la creación.


Transcurrido este plazo, el hombre, la mujer y el mundo en consecuencia, habrán sido completamente corregidos de su egoísmo primigenio y podrá ser desplegado el gran escenario final, el que transcurre en el Gan Eden (Jardín del Edén inferior), donde comenzará la vida real para la que fuimos creados y en la que toda la raza humana convivirá en la Tierra en un escenario de completa paz. Es el mundo del Olam Haba que durará 1.000 años más, el mundo que ya existe en su definición final completa en la Sefirá 3 Biná, a la que luego nos referiremos con más detalle, pero que no podrá ser completamente manifestado hasta que se cumplan los tiempos.


Cuando en la tercera frase del Padre Nuestro original Jesús dice: “Teté Maljutá” (Venga a nosotros Tu Reino) se está refiriendo a esta sefirá 10 Maljut y a su desarrollo (Venga a nosotros) exhortando o pidiendo que se complete la gran obra que está diseñada desde el principio de los tiempos, cuando toda la Tierra realmente, pase a ser el Reino de Dios. Incluimos aquí el enlace a un vídeo de You Tube donde uno puede conocer la traducción real de cada frase, aunque, muy a mi pesar, ya no está disponible otra versión anterior que explicaba el significado kabalístico de cada palabra, explicado por un jesuita español que trascendía, aún más, el significado profundo de la oración. No obstante, sí comprobar que la traducción final que actualmente se maneja, distorsiona bastante el sentido original de la única oración que Jesús nos enseñó.


Dado que la sefirá 10 Maljut va cambiando en cada momento, como cambia el mundo que habitamos y nuestros cuerpos, Maljut, la Creación, ha necesitado un proceso para estar completa. Porque, en ella, era preciso el paso del tiempo para la perfección de los mundos y de lo creado. Maljut va cambiando, lo ha ido haciendo, desde que se inició la creación al comienzo de los tiempos y hasta la actualidad, momento en que nos estamos acercando a su perfección final.




Se dice de ella que es el reino de Dios, descrito por lo general como la Keneset Israel (La Asamblea de Israel), o como la Shejiná o alma única, manifestación de Dios en el mundo sensible. En realidad, ella representa toda la creación, porque es el recipiente que manifiesta lo que sucede en las Sefirot previas. Es la Rosa (Israel), a veces blanca, teñida de amor, a veces roja, teñida de sangre. Es la única sefirá que puede ser percibida por nuestros sentidos; es el mundo físico, lo materializado, el lugar donde se manifiesta todo lo creado en los mundos superiores.


Aunque ahondaremos en sus atributos más adelante, por el momento saber que la sefirá 10 Maljut es la Gran Pantalla en la que se desarrolla toda la historia de nuestra vida en la Tierra - como seres humanos, como especie, como planeta, como universo -. Es lo que percibimos como nuestra vida, como nuestra historia, como nuestro universo. Es la pantalla en la que se va a proyectar la película de la historia de la humanidad, pantalla que se limita a reflejar la luz que de Arriba se recibe.


Como veremos, todas las dimensiones, un total de 5, confluyen en esta sefirá 10 Maljut, configurando así el mundo que percibimos como real, que es una mezcla de todas ellas.

La sefirá 10 Maljut es un mero recipiente en el que se va a ir formando nuestro universo por reflejo de lo que va ocurriendo en los mundos de Arriba y el proceso está todavía en trance de desarrollo. Aquí vídeo de Albert Gozlan hablando de Maljut.


Desde el punto de vista personal, esta es la primera sefirá o estado de conciencia que el ser humano debe alcanzar para iniciar su camino de ascensión; tomar conciencia de que lo que aquí sucede no es más que un reflejo de lo que primero se forma en los mundos superiores. Y hay que partir del centro del ser para comenzar el camino. De ahí las palabras de Jesús sobre la forma correcta de orar recogidas en el santo Evangelio según san Mateo: 6, 1-6 16-18 de la que se recoge un breve extracto: “cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te compensará.”


Solo después de llegar a este centro secreto, el Palacio Santo, se puede comenzar el proceso. Es el primer estado de conciencia que debemos conseguir para luego poder descubrir los mundos superiores. Volver a nuestro “centro” esencial que está en lo secreto - en lo oculto, en la kabalá - este es el punto de partida: el saber que nuestra vida no es más que una película que se proyecta desde Arriba. Nuestro trabajo es contribuir, corrigiendo nuestro egoísmo, a que esa gran obra concluya con el fin previsto.


Dado que en los mundos espirituales la similitud es proximidad y la oposición es distancia, la Sefirá 1 Keter se ha identificado siempre con el Bien por ser la más cercana a Dios, mientras que la Sefirá 10 Maljut - por ser la más alejada del Infinito - se identifica con el Mal.


En realidad, la sefirá 10 Maljut siempre va a reflejar lo que de Arriba viene, pero es cierto que es la única sefirá donde se pueden encontrar el Bien y el Mal. Por eso Maljut es llamada también Árbol del conocimiento del Bien y del Mal.


Así que la sefirá 10 Maljut no es mala en sí misma, porque todas las sefirot del Árbol de la Vida son completamente buenas. Simplemente, es el lugar donde se materializan los eventos, que son buenos o malos según la energía que llegue a nuestras vidas.


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