Sefirá 1 Keter (La Voluntad)

Actualizado: 2 de ago de 2019


“Si dijéramos que Dios es Voluntad pura, estaríamos diciendo que es idéntico a Kéter. Sin embargo, Kéter es meramente una sefirá, y como tal, algo creado por Dios e inferior a Él. Rabbí Aryeh Kaplan, “Sefer Yetzirah”
La sefirá 1 Kéter - El Aliento de Dios - La Voluntad

La sefirá 1 Keter representa la primera y única entrada de energía divina en nuestro mundo; es la primera emanación, el Aliento de Dios (Ruaj Elohim). Albert Gozlan habla de Kéter en este vídeo.


Como dice Rabbí Aryeh Kaplan, “Dios, el Infinito, existía antes de que Keter fuera”, pero para que Dios estuviera presente en nuestro mundo (el vacío primordial que se generó tras la contracción de Dios Uno sobre lo que hablaremos más adelante) fue preciso que Dios volviera a entrar en ese vacío que Él mismo generó con el Tzim-Tzum o contracción primordial. Y esto lo hizo a través de la sefirá 1 Keter, que representa la energía del Dios Uno: “el concepto de “uno” vino al ser cuando se creó la Sefirá 1 Keter[1].”


En realidad Keter Elyon – la más alta - no fue creada, sino que emanó directamente de Dios, es su Aliento. Con este Aliento se pueden manipular las Letras de la creación (según explica el Talmud). Es un Aliento todavía intangible, a un nivel por encima del intelecto. Para manifestarse tiene que bajar a las sefirot inferiores, hacerse más densa. Es el nivel más sutil y de mayor vibración que tiene cabida en nuestro universo.

Aunque también se relaciona esta sefirá 1 Keter con el Elemento 1 Aire que genera la letra 1 Alef, esta sefirá no es Aire sin más, sino aliento (Ruaj), viento, Espíritu. Es el Aliento que Dios insufló a los mundos para su formación, lo que luego da la vida a los cuerpos, porque Dios vivifica los mundos y todo lo que en ellos existe; es el Aire en movimiento, que es la única forma de sentirlo. Por eso Ruaj es Viento y/o Espíritu.


El Elemento 1 Aire fue el primero formado, con la letra 1 Alef, inicial de “avir” (aire), la primera letra madre y la primera que Dios empleó en su creación. Pero el aire es el elemento que conforma toda la columna central del Árbol de la Vida y no puede identificarse con una sefirá específica.


La sefirá 1 Keter es mas que aire; es el Aliento de Dios, el Espíritu Santo (Ruaj HaKodesh) del que procede la inspiración divina y la profecía, que es otorgada por Dios a quien le complace.


Aunque tanto la sefirá 1 Keter como la letra 1 Alef se identifican, en ocasiones, con Dios (porque en este nivel las leyes de la naturaleza dejan de existir y pueden ser alteradas) ninguna de ellas son exactamente Dios.


Dios, como ya hemos dicho, es Uno, y esa energía Unitaria y Esencial forma parte de un mundo al que no pertenece nuestro Universo. Como dice la Kabalá, nuestro Dios, el Único, es un Dios constructor y destructor de mundos. Él es nuestro origen, y a Él volveremos, pero Él mismo está más allá de nuestro Universo. Él es la Causa, el Origen. Pero no podemos verlo porque está por encima de nuestro mundo; Él no forma parte de las sefirot ni puede ser identificado con ninguna de ellas. Dios siempre está más allá de nuestro alcance, incluso aunque alcancemos la última sefirá, porque Él es Infinito, así que Dios es una meta, una dirección, pero no algo que podamos conseguir de hecho.


La Sefirá 1 Keter se llama la Corona, porque es externa incluso al pensamiento, es un nivel que no puede ser captado por los procesos mentales, es previo a éstos. Mediante este atributo, Dios envuelve todo el espacio y el tiempo[2].


Por eso se dice que “Su Nombre es Santo (Kadosh)”, porque la Sefirá 1 Keter es un nivel separado y distante. Está por encima del tiempo (“El que mora en la Eternidad”). Aquí no existe diferencia entre presente – pasado – futuro.


Proceden de ella los cambios que vienen impuestos por Dios y que alteran los sucesos naturales, porque ella es el impulso del que surgen todas las cosas, es la Voluntad divina, y la Voluntad es la facultad suprema tanto en Dios como en el hombre, por encima incluso de la Sabiduría, porque ella es el inicio de todo.

[1] Rabbí Aryeh Kaplan: “Sefer Yetzirah, El Libro de la Creación, Teoría y Práctica” (1990)


[2] Veremos que las siguientes Sefirot (Sefirá 2 Jocmá y Sefirá 3 Biná) son funciones de la mente misma, mientras que la Sefirá 1 Keter es externa a ella.

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